lunes, 9 de mayo de 2016

LA GRIPE ESPAÑOLA EN LIBRILLA

En sesión extraordinaria del día 21 de Septiembre de 1918 se dará cuenta de la famosa gripe española y las medidas a tomar. El señor presidente-alcalde da lectura de un telegrama del Señor gobernador de 19 del corriente sobre las enfermedades reinantes de la gripe y en su virtud y después de enterados los señores asistentes por unanimidad acuerdan: Que inmediatamente se cierren las escuelas públicas y privadas hasta que no varié este estado de enfermedad. Que se de cuenta al ayuntamiento en la sesión ordinaria del día de mañana para que los sus días se preparen zonas cercanas al cementerio existente por ser imposible el enterramiento en el local viejo, pero en este momento y por el Medico Titular se manifiesta con toda claridad el grave perjuicio que esto encierra siguiendo enterrando en este cementerio que esta contiguo a la ultimas casas del pueblo y que su opinión es de que se clausure inmediatamente y que se pida autorización para la apertura de fosas en el terreno que empezó a situarse el nuevo cementerio, de no ser así será inminente y grave la salud del vecindario. Que se encuentra en el cauce de la acequia general que traviesa la carretera un foco de infección por los malos olores que las aguas estancadas despiden; y en su virtud acuerdan requerir al señor presidente del Heredamiento de aguas de esta villa para que a la mayor brevedad practique las obras de rebaje en la acequia de salida con el fin de que no duerman esta aguas en el indicado sitio. Se prohíbe terminantemente la acumulación de basura de los patios de las casas del pueblo ni alrededores mientras siga este estado de enfermedad. Que donde sea necesario se han desinfecciones con zotal que se proporcionara gratis y se obligará al que lo necesite para que lo haga por su cuenta propia siendo obligatorio hacerlo en las casas donde haya habido caso de gripe.

CASTILLO LIBRILLA

CASTILLO DE LIBRILLA      
Según Alonso Navarro Al Idrisi, un importante geógrafo musulmán, mencionaba en el siglo XII el lugar de hisn Limbraya (Castillo de Librilla) en su obra Recreo de quién desea recorrer el mundo, lo que atestigua la existencia de una fortificación. Se trata de una fortaleza constituida por siete torres, de las cuales sólo una queda entera, que nos muestra lo que fueron las demás, y de éstas, quedan algunos pedazos, a unas más y a otras menos. Estas estructuras defensivas tuvieron que adaptarse a la cumbre de la elevación donde se sitúa el actual casco urbano de Librilla, siendo el elemento más claramente visible de los escasamente conservados un torreón cúbico que cuelga sobre la rambla del Orón y los restos de la primitiva muralla.


CEMENTERIOS DE LIBRILLA

CEMENTERIOS EN LIBRILLA

            A lo largo de la historia, diversos han sido los lugares de enterramiento de la villa de Librilla, desde necrópolis del bronce final en la zona del castellar, romanas en la zona del salitre, cristianas en la propia iglesia de San Bartolomé, y sus aledaños etc...
Pero los cementerios más conocidos y recientes son: el cementerio de San Sebastián, con su ubicación en el lugar que ocupa hoy en día el monumento al sagrado corazón, que se trasladó a principios del siglo XX, dada su mala situación y la insalubridad por su cercanía al pueblo, convirtiéndose a finales de los años 50 en este digno monumento. El actual cementerio de San Bartolomé comenzó a principios del siglo XX (1917), a realizarse, trasladándose posteriormente, los restos del antiguo, al actual. Destacamos algunas de las tumbas más antiguas e ilustres de dicho cementerio, que son verdaderas obras de arte.